Las semillas, nuestro tesoro

Las semillas son nuestro tesoro. Son fuente de vida, resulta sorprendente que una pequeña semilla pueda contener toda la información necesaria para crear una nueva planta. Algunas pueden mantenerse en la tierra durante años y años, esperando las condiciones favorables para germinar. Otras son arrastradas por el viento o por el agua hasta muchos kilómetros de distancia. Su único objetivo es volver a dar vida.

Por eso, si conseguimos buenas semillas nos ayudarán a mejorar la germinación, crecimiento, cosecha, y volver a conseguir las mejores semillas.

Después de investigar sobre la importancia de la semilla, hemos decidido hacer nuestro banco de semillas.

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Para empezar como no teníamos semillas orgánicas, las hemos conseguido de  Alonsi, de Plantaromed (que forma parte de la Red Andaluza de Semillas), de otros agricultores ecológicos, Juan y Juanlu de Coín, y de algunas familias que nos han asegurado que no han sido tratadas con químicos no permitidos, ni manipuladas genéticamente.

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Como ya tenemos nuestros cultivos, hemos empezado a crear nuestro “banco de semillas”.  Para ello hemos tenido en cuenta que:

  • Debemos observar bien la planta de la que sacaremos las semillas. Tiene que estar sana y no infectada por alguna plaga u hongo.
  • Las semillas que no están cubiertas del exterior, lo ideal es sacarlas y guardarlas inmediatamente, ya que les influyen más las condiciones ambientales.
  • Las semillas que vienen dentro de un fruto, es muy importante vigilar que no se pudra. Podemos ponerles un tutor para que el fruto no tenga contacto con la tierra. Para la recolección de este tipo de semillas, sacaremos la parte carnosa del fruto que contiene las semillas, se enjuaga bien y se deja secar. O también podemos dejar que el fruto se seque en la planta y luego recolectarlas.
  • En el caso del tomate y el pepino, debemos extraer la pulpa y dejar fermentar en un vaso. Cuando le aparezca un hongo blanco, colaremos las semillas y las dejaremos secar, con esto, se eliminan microorganismos patógenos, y el cubrimiento gelatinoso de la semillas,  por lo tanto, germinarán mejor en la próxima siembra.

Una vez que tenemos las semillas es muy importante conservarlas adecuadamente. Para esto debemos pensar en las condiciones contrarias a la germinación. Es decir; si para una buena germinación tienen que tener: luz, humedad, oxígeno y calor, para la conservación deben tener: baja humedad, baja temperatura que reduce el oxígeno y nada de luz.

Hemos secado bien las semillas y metido en sobres que estamos reutilizando.  Debemos guardarlas en un lugar oscuro y fresco.

Para evitar la humedad podemos ponerles cerca arroz.

Las etiquetaremos con la mayor cantidad de información posible. Hortaliza, variedad, fecha de recolección, procedencia etc…

Para tenerlas bien clasificadas decidimos realizar casilleros reutilizando las cajas de las editoriales.

En la pestaña “Nuestro banco de semillas” puedes ver cómo lo vamos haciendo.

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