En el huerto aprendemos

Las competencias básicas a través del huerto escolar

Entendemos por competencias básicas el conjunto de conocimientos, destrezas y actitudes necesarias para que una persona alcance su desarrollo personal, escolar y social. En definitiva, la competencia se demuestra cuando el alumno o alumna es capaz de actuar, resolver, producir o transformar la realidad a través de las tareas que se le proponen.

Nuestro huerto escolar es un recurso pedagógico, que interrelaciona las diferentes áreas curriculares y favorece el desarrollo de las diferentes competencias básicas:

  1. Competencia en comunicación lingüística.
No se puede comprender e interpretar la realidad sin poner previamente en marcha una serie de habilidades lingüísticas (escuchar, conversar, leer o escribir), gracias a las cuales se construye el pensamiento y se regula el comportamiento.
    • Asamblea inicial:
      • Para ponernos de acuerdo en la situación problemática. Llegamos a acuerdo a través de argumentos para lo que es imprescindible escuchar los argumentos de las demás personas y expresar nuestros argumentos de modo que sean lo más claros y convincentes posible.
      • Debatimos sobre qué sabemos de un huerto ecológico y qué necesitamos saber.
      • Acordamos el plan de acción que hemos de llevar a cabo para poner en marcha el huerto
    • En los grupos:
      • Distribuimos las responsabilidades que va a tener cada componente del grupo, lo decidimos por argumentos y en función de aquello que debe mejorar cada cual.
      • Planificamos el trabajo que hay que realizar y distribuimos las tareas
      • Escribimos todos los acuerdos a los que hemos llegado en la libreta de actas del grupo.
    • Leemos todo tipo de textos para la búsqueda de información necesaria.
    • Realizamos un glosario de palabras nuevas
    • Trabajamos con los nombres comunes y científicos de cada semilla.
    • Escribimos las ideas fundamentales de los textos en los que buscamos información para poder compartirlo con el resto de los grupos.
  2. Competencia matemática. 
Son múltiples las ocasiones en las que vamos a tener que utilizar y relacionar los números y las distintas operaciones y formas de expresión y razonamiento matemático, en las tareas incluidas en nuestro huerto escolar.
    • Vamos a realizar mediciones de:
      • Tamaño de las semillas
      • Crecimiento de los cultivos
      • Peso y volúmenes
      • Temperatura máxima y mínima
      • Humedad
      • Presión atmosférica, velocidad y dirección del viento
    • Calcular áreas y perímetros partiendo de la realidad (geometría).
    • Realizar cálculos matemáticos referidos a:
      • Consumo de agua
      • Gastos en materiales (herramientas, abonos, semillas, etc.)
    • Realizar tablas de observación de semillas y de evolución de las semillas y de los cultivos.
    • Realizaremos los porcentajes necesarios para realizar los extractos naturales para fertilizar y curar nuestros cultivos.
    • Analizaremos la tierra: textura y pH.
  1. Competencia en el conocimiento y la interacción con el mundo físico.
Es sin duda la competencia que más se va a trabajar en nuestro huerto escolar ecológico, pues entre sus principios destacan el conocimiento del entorno y de los rasgos más representativos del paisaje natural y urbano, así como la puesta en marcha de medidas que favorezcan la defensa del medio y la calidad de vida (consumo racional del agua, ahorro de energía, o selección y reciclado de residuos). Se trata, en definitiva, de promover entre todos los sectores de la comunidad educativa una actuación sensata hacia el consumo, así como fomentar un uso responsable de los recursos naturales, el respeto y cuidado del medioambiente.
  2. Competencia digital y de tratamiento de la información.
Nuestros alumnos y alumnas van a tener que hacer uso de los procesadores de textos y de Internet de forma constante, además de familiarizarse con diversos tipos de lenguaje (textual, numérico, icónico, visual, gráfico y sonoro). Así, estaremos desarrollando esta competencia al buscar en un servidor información relacionada con el huerto, por ejemplo, información sobre la elaboración de colonias y perfumes naturales elaborados a partir de plantas aromáticas.
  3. Competencia social y ciudadana.
La mayor parte de las tareas y actividades que se realizan en el huerto escolar son actividades grupales, que implican a toda la clase. Por ello es fundamental el desarrollo de este tipo de competencias, pues sólo desde la cooperación y la convivencia es posible compartir materiales y objetos, y colaborar en su cuidado.
  4. Competencia cultural y artística.
Los recursos que proporciona el huerto nos permite potenciar la expresión y la creatividad de nuestro alumnado. Así, por ejemplo se podrán realizar talleres con materiales desechables reutilizándolos, elaboración de jabones, de infusiones utilizando la cocina solar, etc.
  5. Competencia para aprender a aprender.
La puesta en marcha de una escuela que apueste por el medio ambiente, en la que todos sus integrantes participen de forma activa en su cuidado y conservación, constituye un escenario privilegiado para el fomento y desarrollo de estrategias de aprendizaje de todas las autonomías (física, personal, social y moral). En las tareas diarias en el huerto escolar ese presentan multitud de oportunidades en las que nuestro alumnado habrá de recoger y organizar la información de forma práctica (siembra, floración, riego, rotación de cultivos, etc.)
  6. Autonomía e iniciativa personal.
El proceso de creación y funcionamiento de un huerto escolar ecológico, exige al alumnado una planificación de la acción a desarrollar y el establecimiento de unas metas y objetivos a alcanzar. Todo ello conlleva un desarrollo de su capacidad para elegir y tomar decisiones, así como la aceptación de responsabilidades y la evaluación de los resultados, con vistas a detectar posibles errores y proponer mejoras posteriores.